La Coctelera

¿qué hacen las redes?

e-[investigaciones de la comunicación]

alegato de la banalidad

La conversación en minúsculas, el simple charlar intranscendente, sirve como nodo básico de sociabilidad. Probablemente por esta razón, los ciber-espacios y las llamadas comunidades virtuales han sido saludadas y bendecidas desde una determinada manera de pensar la vida pública y el espacio público. Ante la progresiva erosión de los espacios públicos, su pérdida de significatividad social, su profilización, su no-lugarización, su alisamiento... Ante el creciente retroceso que la vida social en los espacios públicos está teniendo en el mundo occidental; a veces poniendo como excusa la regeneración, recuperación y reordenación de determinadas zonas urbanas, a veces en provecho de una sensación de mal entendida seguridad; a veces, simplemente por la creciente domestificación y aislamiento a la que se somete a la vida social... Ante todo ello, algunos pensadores/divulgadores/activistas como Rheingold (12), ya hace tiempo que vislumbraron los ciber-espacios como una alternativa posible. Terceros espacios, terceros lugares o cualquier otra nomenclatura es válida para proyectar en estos nuevos espacios sintéticos para lo social, la esperanza del reencuentro de las personas con sus congéneres.

con Joan Mayans etnografía de lo virtual, etnografía de lo banal y en contestación a @tesista

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