Incluso en proyectos que implican a varios centros de investigación encontramos a veces indefinición téorica. Puede tener al menos dos explicaciones.
Algunas disciplinas son muy jóvenes; sociología o psicología son de ayer. De anoche -de mediados del siglo pasado- es la comunicología. O aún más jóven, porque en algunas titulaciones como la comunicación ni siquiera su historia universitaria se reconoce como científica por legisladores, evaluadores. Los recién llegados están encontrando la oposición por quienes deberían reconocerles.
Además y desgraciadamente, muchos profesores, y no sólo los que vienen de profesiones comunicadoras, piensan que se trata de una técnica y no de una ciencia. Con esta disculpa se pueden incluso hacer tesis o defender conclusiones de sus trabajos. Curiosa práctica o aplicación de una técnica con resultados. En realidad, no existe esa "no teoría". Se ignora el marco teórico dominante en un texto, pero no puede carecer de sentido, de estructura... si es un texto.
Desde otras posiciones lo que se critica es la validez o la continuidad de las teorías. Y en esto tienen razón en las ciencias que se refieren a procesos, como las sociales. No estudian el pasado o lo inmóvil. Conseguir reconocimiento científico pasaba por ser capaces de identificar causas o de predecir efectos. Se han intentado ese tipo de "físicas o mecánicas sociales", pero por poca libertad que haya ya no funcionan como pensó Newton la ciencia.
Por la presencia de la idea moderna de ciencia, en comunicación siguen dominando las investigaciones que pretenden explicar, relacionar y anticipar. Investigan estructuras de comunicación y siguen sus posibles funciones o usos. Se emula sólo una parte de la física o de la matemática renacentista por física y matemática actuales no son tan inmutable o predictivas.
Desde finales del siglo pasado una minoría de investigadores mantiene el valor de las interpretaciones para interrogantes sociales. La tradición interpretativa ha tenido continuidad en el tratamiento de textos desde hace siglos. Y en el siglo pasado ha contado con dos o tres periodos destacados en la investigación de la comunicación grupal e interpersonal... Tampoco toda la investigación ha sido de grandes medios o se ha referido a multitudinarias masas o audiencias.
En este territorio intermedio (meso-) o microcomunicativo, incluso para estudiar medios locales y no sólo la comunicación entre personas, se relee la filosofía del diálogo y el análisis lingüístico de la conversación. Y desde ellas encontramos teorías generales como el interaccionismo simbólico o el constructivismo para enmarcar lo que pensamos y lo que queremos conocer de la comunicación como intercambio público que afecta a los que en él intervienen.
La interpretación ha contado entre científicos de la comunicación humana, con escuelas y aportaciones de interés, tanto referidas a las prácticas y los capitales inmateriales compartidos por redes sociales, como en el seguimiento de la evolución y transformación de identidades y comunidades.
Una expresión actual de aquellas raíces interaccionistas y constructivistas se puede encontrar hoy en la formulación, aún incompleta y en curso, del conectivismo (algunas citas). Contamos con enlaces digitales en los que podemos seguir, ahora de un nuevo modo, las referencias, citas, relaciones que antes estudiábamos entre los textos orales y escritos. Nos estamos instalando en una comunicación además mediadas por tecnologías fíjas y portables. Así la comunicación resulta clave en la investigación del aprendizaje informal o invisible o en Lifelong Learning en el que hoy se nos sitúa para mantenernos all día y como profesionales capaces de un ejercicio continuado. Aún incipiente en su aplicación educativa, el conectivismo y otras teorías generales basadas en paradigma de red muestran contextos más esclarecedores de la situación y complejidad de los problemas comunicativos que nos planteamos.l


Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados