Los orígenes de la idea de radio tienen que ver con la simplificación de la comunicación como comunicación de masas. Desde historias de la comunicación se percibe mejor el peso del contexto cultural en sus definiciones más clásicas.

Por ejemplo, la idea que tiene Cebrián Herreros del poder y de la capacidad de significación social de la radio se puede rastrear desde el artículo en Comunicación y Estudios Universitarios, 1996; (6) 97-115 issn 1132127X titulado La radio en la configuración de la cultura de masas hasta 1936.
Según el abstract en compludoc: la oferta radiofónica española más antigua se dirige a todos, contenidos tanto populares como elitistas, incidiendo en el sentido periodístico de la actualidad desde estereotipos asimilables a la cultura de masas.

El actual impacto de la transformación digital e hipermedial de la radio destruye los elementos básicos de las definiciones originarias. Con una débil reflexión teórica el mundo de la radio se enfrenta a una competencia indiferenciada con el resto de medios de comunicación que han aterrizado en Internet. Todo los más algunos apuntes como el monográfico del CAC de 2004 (html, pdf) incentivando nuevas modalidades de producción radiofónica como la que demanda en ese número Pilar Martínez Costa:

Fundamentalmente esta nueva radio desarrollará nuevos formatos especializados con una gran sinergia e interactividad de contenidos y servicios entre los diferentes soportes digitales. De lo contrario ocurrirá lo que ya presagió Bertolt Brech en su Teoría de la radio en 1932, que teniendo todos los canales disponibles, no tengamos nada que contar: "[la radio] tiene la posibilidad de decirlo todo a todos, pero, bien mirado, [hay que tener] algo que decir". O aún peor, que lo que la radio cuente, no interese a los oyentes de la era digital (Martínez Costa 2004:11).