Aviso de que estos días estoy introduciendo nuevas categorías en este blog sobre investigación. Estas categorías numeradas en la plantilla actual figuran en la columna de la derecha.
Intento ayudar en la estructuración y diseño de trabajos de fin de grado y de master. Con la estructura de la investigaciones doctorales de fondo. Desde el best seller de Umberto Eco se han escrito muchas otras orientaciones. Si quieres ampliar esta sugiere y deja libertades a la vez: Joe Wolfe (traducción JLPariente).
No sé cómo debe cambiar la investigación al desarrollar competencias digitales. Y de este tipo siguen siendo los esquemas de referencia que aceptan la academia y la industria editorial.
Pero los planes de estudio de grado y de máster cuentan también con investigaciones similares como trabajos o proyectos finales. Dentro de sus calendarios deja unos pocos meses para hacerlo, y en general con un algo valor en créditos. Cuenta mucho pero debe ocupar poco tiempo, desde luego menos que el periodo de aclimatación e inmersión que exigíamos a los doctorandos. Este nuevo modelo de tesinas express, me lleva a sugerir quizá más allá de la prudencia de una orientación razonable en tiempos y formas.
Probad. Si las entradas en esas categorías os inquietan, indicadme si debo jalonar más las indicaciones, completarlas.... No quiero dejar de apuntar mi mejor o peor experiencia para que quienes pretenden investigar, a pesar de las adversidades, puedan completar sus titulaciones. Y sobre todo repetir el proceso, ya con conocimiento, según necesite actualizarse o aplicarlo.
Los profesores encontramos una gran demanda de formación actualizada. Búsqueda de fórmulas renovadas para investigaciones de tendencias. Solicitudes de participación en grupos expertos, evaluaciones, encuestas...
Y en las universidades, desde antes de la crisis, venimos sufriendo un entorpecimiento administrativo, faltas de reconocimiento del tiempo invertido, pago miserable y muy retrasado de proveedores que nos ven a nosotros como morosos, etc.
La tradicional presión de la docencia, se incrementa ahora con el modelo Bolonia. En los estados pobres, sólo nos cuentan las horas de clase, las presenciales, como trabajo del profesor. El resto de actividad para la docencia: tutoría, preparación de materiales, organización, motivación y orientación, revisión de actividad... son horas que no figuran en la agenda de un profesor universitario del sur.
Con la que está cayendo parece que hace más falta investigación que en décadas pasadas. Pero no nos lo están poniendo fácil en la universidad. Tenemos que encontrar apoyos y construir colaboraciones para cumplir con la sociedad. Al menos personalmente, si la institución y los partidos políticos prefieren salvar las apariencias del maltrecho sistema educativo superior.




